Tope y Cuña

Plumieres de MADERA, el encanto de los objetos tradicionales

Plumieres de MADERA, el encanto de los objetos tradicionales
Redescubre el encanto de las piezas tradicionales, decorativas y prácticas

3 de junio de 2013

Madera: Tonalidades y texturas

"Si ha construido un castillo en el aire, no es necesario que su obra desaparezca; es el lugar donde tiene que estar. Solo le falta añadirle los pilares". (Henry David Thoreau)

Los materiales que cubren las superficies del hogar tienen la función de estimular los sentidos y aportar una dimensión adicional a la forma de experimentar su entorno. Materiales naturales como la madera permiten crear un entorno vivo, sensitivo y sólido. Las superficies de madera son cálidas y táctiles. El color, la textura e incluso el aroma de la madera confieren a la vivienda riqueza y sensualidad. Desde el punto de vista estético, la madera es un material increíblemente versátil. 


La madera establece un vínculo con la naturaleza. Cada uno de los tipos de madera (maderas duras y maderas blandas) tiene sus características específicas, pero todos comparten el ser un elemento potencialmente ecológico. 



La madera tiene tonalidades y texturas diferentes. Los colores van variando a lo largo del tiempo cuando están expuestos a la luz. En líneas generales, las maderas pálidas se tornan más oscuras y amarillentas, mientras que las oscuras se aclaran. También varía la textura de la madera; la veta puede ser suave y abierta como los pliegues del castaño, o formar finas estrías delicadas como el cerezo americano. Aunque tengan cierto parecido, la veta de cada madera varía de una pieza a otra, y también entre la madera del centro (la madera más vieja y dura del centro del tronco) y la del sámago (madera más blanda de las capas exteriores). Las características individuales de una madera también dependen del ángulo del corte original de las tablas del tronco macizo. 

Entre las maderas más utilizadas para la fabricación de muebles, el roble posee una bella veta y es de color marrón dorado, color que oscurece con el paso del tiempo y con la luz solar. Por su parte, el cerezo, una madera dura y resistente, presenta una tonalidad suave con coloraciones rosáceas o verdosas. Resulta muy atractiva en contraste con las maderas de otro color. Mientras, el haya, una madera de un cálido color cremoso, se distingue fácilmente por su veta, de marcas oscuras en forma de cruz o de rayas entre cada una de las líneas, que crean un tono de color más sombreado o moteado. El haya destaca por su color, su resistencia y su peso. 

Mantenimiento y cuidado
La madera, aunque es fácil de mantener, requiere algunos cuidados básicos. Una de las mayores amenazas de la madera es el agua. No debemos permitir dejar caer agua en una superficie de madera, ni dejar que se seque por sí sola. Sí debe existir un mínimo grado de humedad en el ambiente, para evitar la contracción excesiva de la madera, aunque si ésta absorbe demasiada humedad se puede distorsionar. 

Además de quitarle el polvo con regularidad, para embellecer la madera se puede aplicar cera, la cual le confiere un atractivo brillo, aunque esto no la protege de las manchas. 


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